Fotos de Guillermo Peña
Carta de una madre a su hija: Mi querida hija, el día que me veas vieja, te pido...
por favor que tengas paciencia, pero sobre todo trata de entenderme.
Si
cuando hablamos, repito lo mismo mil veces, no me interrumpas para
decirme “eso ya me lo contaste” solamente escúchame por favor. Y
recordar los tiempos en que eras niña y yo te leía la misma historia,
noche tras noche hasta que te quedabas dormida.
Cuando no me quiera
bañar, no me regañes y por favor no trates de avergonzarme, solamente
recuerda las veces que yo tuve que perseguirte con miles de excusas para
que te bañaras cuando eras niña. Cuando veas mi ignorancia ante la
nueva tecnología, dame el tiempo necesario para aprender, y por favor no
hagas esos ojos ni esas caras de desesperada.
Recuerda mi querida, que
yo te enseñé a hacer muchas cosas como comer apropiadamente, vestirte y
peinarte por ti misma y como confrontar y lidiar con la vida. El día que
notes que me estoy volviendo vieja, por favor, ten paciencia conmigo y
sobre todo trata de entenderme. Si ocasionalmente pierdo la memoria o el
hilo de la conversación, dame el tiempo necesario para recordar y si no
puedo, no te pongas nerviosa, impaciente o arrogante. Solamente ten
presente en tu corazón que lo más importante para mí es estar contigo y
que me escuches.
Y cuando mis cansadas y viejas piernas, no me dejen
caminar como antes, dame tu mano, de la misma manera que yo te las
ofrecí cuando diste tus primero pasos. Cuando estos días vengan, no te
debes sentir triste o incompetente de verme así, sólo te pido que estés
conmigo, que trates de entenderme y ayudarme mientras llego al final de
mi vida con amor.
Y con gran cariño por el regalo de tiempo y vida, que
tuvimos la dicha de compartir juntas, te lo agradeceré. Con una enorme
sonrisa y con el inmenso amor que siempre te he tenido, sólo quiero
decirte que te amo, mi querida hija.
De: Guillermo Peña

Leyendo el artículo me han salido las lágrimas. Yo cuidé a mi madre y por último la interné en una residencia para ancianos. A los 6 meses murió y el remordimiento que sufro es muy grande. Estaba acostumbrada a que la mimara y a estar conmigo y no se adaptó al nuevo hogar.
ResponderEliminarAconsejo que se haga por los padres envejecidos todo lo que se pueda, para no sentir culpa después y que recordemos que todos vamos a llegar a viejos...
Cuanta verdad y realidad hay en este escrito.
ResponderEliminarHagan todo por su madre recuerda madre solo hay una y cuando llegan a viejitos se ponen como si fueran bebes segun ellos te mimaron y tivieron paciencia contigo ahora es tu turno de q segun ellos fueron buenos padres nosotros seamos los mejores hijos; q cuando un dia nos dejen q es algo muy dificil de aceptar estemos tranquilos pq los hicimos felices junto a nosotros los hijos. Yo no he perdido a mis padres pero si a mi abuelita q en paz descanse q fue otra madre para mi y fue muy dificil y todavia me recuerdo de ella y se me salen las lagrimas pero siempre la iba a ver y la peinaba la banaba y solo recuerdo cuando me veia y solo sonreia. Hagan todo p sus padres siempre saquen tiempo para ellos y recuerden q el dia de los padres es todos los dias.
ResponderEliminarHagan tpdo p sus padres
ResponderEliminar